Del AIIM Global Summit al Financial Forum 2026: qué nos está diciendo el mercado sobre la IA agéntica

En el mes de mayo tuvimos la oportunidad de presentar el lanzamiento de AIDA 20.0 en contextos muy diferentes entre sí: desde el AIIM Global Summit 2026 de Baltimore hasta el Selectec Nordic Geek Meet de Copenhague, pasando por diversos eventos italianos dedicados a la innovación empresarial, la inteligencia artificial y el mundo de las finanzas.
En cada etapa de nuestro tour encontramos profesionales de la gestión de la información, CEO, CFO, responsables administrativos, consultores y empresarios, comprobando en todos los casos un nivel profesional increíblemente elevado.
Si hay algo que nos ha llamado especialmente la atención, es el cambio en la naturaleza de las preguntas que recibimos.
Ya no nos preguntan si la IA funciona; el reto se ha desplazado hacia cómo integrarla en los procesos y cómo monitorizar la evolución de los KPI.
La IA ya no es una experimentación
En los últimos dos años, la inteligencia artificial ha sido percibida como una tecnología prometedora, pero alejada de la realidad operativa.
Hoy el panorama ha cambiado radicalmente: las organizaciones empiezan a considerarla un componente estructural de su modelo operativo. El debate ya no gira en torno a la adopción de la IA, sino a cómo gobernarla y controlarla para obtener resultados concretos.
En otras palabras, la IA ha pasado de la periferia al centro de la empresa.
La calidad de los datos sigue siendo el verdadero factor crítico
A la luz de este cambio de paradigma, el tema que ha surgido con mayor constancia tiene que ver con la relación entre la IA y la calidad de la información. Conceptos como la gobernanza, la fiabilidad de las fuentes, los límites de contexto de los LLM, las alucinaciones y el control de los contenidos han sido el centro de numerosos debates.
La conclusión es sencilla: incluso el mejor modelo de IA genera valor únicamente si se alimenta de datos fiables.
Por este motivo, seguimos considerando que la gestión documental, la extracción de datos y la estructuración de la información son los cimientos indispensables para cualquier proyecto de IA verdaderamente eficaz.
Y, al parecer, no somos los únicos.
De la automatización a los agentes
El tema quizás más interesante que surgió durante estos encuentros fue el de la IA agéntica.
La mayoría de las empresas ha comprendido qué son los LLM y cómo pueden respaldar la productividad individual; sin embargo, todavía no está muy extendida la comprensión de lo que ocurre cuando la IA deja de limitarse a responder y empieza a actuar.
Cuando la IA puede analizar documentos, correlacionar información, tomar decisiones operativas y activar tareas dentro de un proceso: es precisamente aquí donde nacieron las conversaciones más estimulantes.
El mercado busca resultados, no tecnología
Durante las presentaciones de AIDA 20.0 mostramos casos concretos en los sectores legal y financiero: due diligence documentales automáticas, reconciliación masiva de pagos, gestión de flujos de caja optimizada mediante comunicación One2One integrada, análisis contractuales y actividades de compliance autogeneradas.
Lo que despertó mayor interés no fue la tecnología en sí, sino la constatación de que estos procesos ya están operativos y son capaces de generar valor medible en tiempos muy reducidos.
Las empresas no buscan simplemente nuevas herramientas que añadir a su stack tecnológico, sino métodos más eficientes e intuitivos para trabajar.
Qué nos llevamos a casa
Si tuviéramos que resumir las lecciones aprendidas en estos meses, diríamos que:
- La IA ha llegado para quedarse.
- La calidad de los datos sigue siendo el factor más importante.
- Las personas seguirán siendo centrales en los procesos de toma de decisiones.
- Los agentes de IA representan el próximo paso evolutivo de la automatización.
- Las organizaciones están mucho más preparadas de lo que se cree.
Son conclusiones que confirman la dirección emprendida con AIDA en los últimos años y que encuentran hoy plena expresión en AIDA 20.0.
Y, si las conversaciones de los últimos meses son un indicador fiable, solo estamos al principio.




